sábado, 9 de octubre de 2010

Yokohama 4ªParte: Puerto de vida y muerte


Las nubes de tormenta que nos amenazaban desde el horizonte parecía que no querían chafarnos aquel maravilloso día. De hecho, un sol ardiente volvía a imponerse en el cielo. Menos mal que hacía unos días había comprado una crema protectora con la que pude cubrir mi delicado cutis. Nos situamos tras bajar del alto mirador. Justo a su sombra, estaba anclado un viejo navío de vela. Tampoco era muy antiguo, de hecho me recordó mucho al barco de instructor donde navegan algunos marineros españoles durante su formación. Es decir, era un barco de vela de mitad del siglo pasado calculo yo. Aunque no so experto en barcos. La verdad es que era bastante bonito y me emocione de forma bastante tonta al ver la bandera (no oficial) nippona hondeando suavemente con la brisa marina. Justo enfrente del barco, una gran nube de burbujas emergía hacía la superficie, supongo que formaría parte del sistema de esclusas y demás, pero daba la impresión de que una poderosa criatura del mar estaba bajo las oscuras aguas esperando, y que de pronto iba a surgir con un bramido y llevarse a cualquier desdichado a las profundidades marítimas para siempre. En fin, cosas nuestras.


Tras dejar atrás el poderoso velero, nos adentramos por un pequeño parque infantil, donde además de las típicas atracciones infantiles, encontrabas casas pequeñitas adornadas como si de Walt Disney se tratara donde te podías transportar en su interior al Polo Norte o a una macabra y tenebrosa mansión del terror. Era una atracción para niños así que no nos dejaron entrar^^. No, no lo intentamos. En la puerta de alguna de estas casitas trabajaban actores caracterizados para atraer al publico. Tengo que decir que los de la casa del terror no estaban muy bien caracterizados precisamente...Además de estas casas recreativas había varios largos edificios repletos de maquinas recreativas y de mas. Recuerdo que era un placer atravesarlo pues al tener aire acondicionado nos libraban del horrible calor que asolaba Yokohama ese día, bueno el calor presente todos los días del viaje mas bien...Una vez superada esta pequeña zona recreativa, cruzamos un largo puente que nos llevo al Parque de Atracciones de Yokohama!. No montamos en nada, porque eramos unos pobres Gaijin y porque Razi no nos dejo, pero allí pudimos ver la famosa Montaña Rusa que se introducía en las entrañas de la tierra, unos troncos de agua con muy buena pinta y por supuesto la supermegamontaña rusa que ya había visto en algún vídeo de Razi. El encanto de este parque de atracciones radica en que esta en el mar practicamente. Con lo que la cercanía de este y el contraste con las bellas atracciones hace de este lugar un sitio único y condenadamente genial para montarse y pasar un buen rato. Algún día montare...Joer otra cosa pendiente...^^


Nos despedimos del parque de atracciones y nuestro Razi nos condujo por abandonadas calles hasta nuestro próximo destino. Dejamos a un lado otro megacentro comercial y llegamos a unas antiguas lonjas de pescadores, que ahora por dentro eran un lujoso centro comercial, y nos encaminamos poco a poco hasta una oxidada valla junto al mar. Lo primero que nos llamo la atención al ver las agua del Océano fueron la inmensa cantidad de medusas que flotaban en su superficie. Hablo sin exagerar, que por casi todas las aguas de Yokohama había millones y millones de medusas que flotaban cerca de la superficie formando auténticos enjambres de bichos blanquecinos. Es decir, que si caías al agua, la muerte debía ser casi instantanea. No se muy bien porque había tanta medusa, supongo que por el exterminio de sus depredadores, unido al intenso calor y que al estar en una bahía las medusas debían sentirse mas protegidas que en alta mar. El caso es que daba mucho miedo ver tanto bicho peligroso junto a solo unos metros. Recordad amigos, si vais a Yokohama en verano y caéis al agua, estáis muertos.


Cuando pudimos apartar la vista de nuestras amigas las medusas nos encontramos con una estampa maravillosa. De hecho, Razi nos había llevado allí para hacernos de propio esa foto con aquel fondo tan bonita. Pero para que voy a describírosla si podéis verla con vuestros propios ojos. Quien me diría que dentro de poco tiempo seria yo quien guiaría a unos amigos hasta esa maravillosa estampa. Pero esa, esa es otra historia.

viernes, 8 de octubre de 2010

Mi Alma quiere volar

Esta semana empiezan las Fiestas del Pilar, así que por mi retorcida cabeza paso la idea de poneros una jota en honor a la Pilarica. Pero no creo que sea una temática muy cercana al blog ni siquiera a mis gustos musicales. Así que esta semana os regalo otra canción de Mago de Oz, su nombre de "Alma" y pertenece a un antiguo disco llamado "Gaia" al que le seguirían dos discos mas. Jeje hace muchos años que escuchaba este disco, de hecho lo compre, y ultimamente me ha dado por escucharlo otra vez. Bueno os dejo con la canción, felices fiestas^^. Y buen fin de semana.



Video de siteliosag

http://www.youtube.com/watch?v=RSNuhoUXing

jueves, 7 de octubre de 2010

Yokohama 3ªParte: Las entrañas de la bestia


Voy a hacer un salto en el itinerario del día y os voy hablar de las entrañas del Landmark. Bueno al menos del centro comercial anexo. Tanto de su zona de restaurantes como de las infinitas tiendas que ocupan las tres plantas bajas del edificio. Pero en la entrada anterior os deje de contar nuestra bajada en el megascensor. Y esta vez también os voy a dejar de nuevo sin contar la visita que hice un día después a una de las tiendas del Landmark que creo tendrá su propio capitulo aparte, mas que por lo que me paso en ella, por los motivos que me llevaron a ella.


El interior del centro comercial tiene tres pisos por así decirlo. En el piso inferior encontramos sobre todo, restaurantes de todo tipo y condición y un supermercado. En la segunda planta podemos encontrar desde joyerías, pasando por tiendas de la ropa mas molona, hasta una heladería ultramega cara pero que vende batidos y helados supermega ricos....Si lo habéis adivinado, echo los dulces japoneses tremendamente de menos. Y eso que a mi no me gustan muchos los dulces...


Volvamos a nuestro megacentro comercial. En la última planta, además de las tipicas plantas de ropa y demás, encontramos las tiendas mas interesantes de todas. Al menos las mas interesantes para mi y para mis acompañantes que se lanzaron como locos a ojear y comprar cosas. La primera es una tienda idéntica a la que vimos en el Tokyo Dome. Me refiero a otra tienda de la Shonen Jump. E igual que en la otra estaba repleta de gente y casi no se podía ni andar, e igual que en la otra me compre algunos tomos de Bleach y One Piece. Aunque días mas tarde me arrepintiera amargamente. Pero el caso es que los atesoro ahora en mi cuarto con cariño. La segunda tienda, también la habíamos visitado, justamente en el primer día de excursión, si mi memoria no me falla. Se trataba de otro centro Pokemon que como la otra estaba repleta de miles de niños histéricos tirando de sus padres y flipandolo con tanto Pokemon junto. Esta vez estaba preparado y no llegue a entrar en la tienda para preservar mi salud. Lo que si vi fue una especie de cine que había anexo a la tienda, donde se congregaban decenas de niños que veían con ilusión el trailer de la última peli pokemon mientras sus padres aguantaban estoicamente de pie. Creo que también echaban capítulos...Nose no me quede a mirar.


Por último teniamos una novedosa tienda. Era una tienda de las peliculas de Hayao Miyazaki con todo tipo de merchandaising sobre las mismas. Yo he visto las peliculas, pero no soy muy aficionado que digamos tampoco. Con todo no pude evitar comprar un minitotoro super kawai a una amiga como regalo. Otra cosa que me llamo la atención fue unas botellitas que vendian en cuyo interior vivian unas pequeñas gambas. Según ponía no hacía falta alimentarlas, vivian eternamente en equilibrio alimentandose de las algas que habitaban en el interior del frasco. Daba un poco de mal royo la verdad...


Finalmente, unos pequeños detalles de la sección de restaurantes. Yo y mi amigo Albert comimos con Razi. Era una costumbre que tenía yo, mayormente porque siempre nos llevaba a los mejores y mas variados restaurantes, así que era una apuesta segura ir a comer con él. Esta vez nos llevo a uno estilo americano. Allí una linda señorita vestida como una típica camarera yanki nos atendió dulcemente mientras nosotros flipabamos de lo adorable que era la muchacha. También nombrar a mis amigos del sasimi (ver entradas anteriores) que esta vez se cepillaron un megasuperenorme boll de ramen. Por las fotos era realmente inmenso y tampoco era muy caro. Tampoco cenaron esa noche.


En general era un centro comercial muy completo, con un montón de tiendas interesantes. Un sitio ideal para acercarse alguna tarde libre e ir de compras. Yo volvería muy pronto a recorrer sus entrañas...pero esa, esa es otra historia.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Yokohama 2ªParte: Unas vistas inolvidables


En el anterior capítulo nos disponíamos a subir al mirador que se encuentra en el piso mas alto del edificio Landmark. El grupo subía unas pequeñas escalerillas mecánicas que nos llevaban hasta unas pequeñas taquillas junto a una maquina expendedora de billetes. Yo compre el billete en la maquina y me adelante al resto del grupo atravesando un hall adornado con imagenes del edificio y publicidad de diferentes empresas y comercios locales. Al final del hall una azafata nos dijo amablemente que esperáramos allí por favor. Traduje el mensaje y esperamos apenas unos instantes que tardo el ascensor en llegar y el grupo de hispanos entramos a tropel pegandonos los unos a los otros y armando el típico jaleo de una horda de extranjeros salvajes metidos en un espacio cerrado y estrecho.


La pobre ascensorista sonrió timidamente horrorizada ante la horda de gaijin que la había rodeado. Resulta que el ascensor de este edificio es uno de los mas rápidos que existen, o al menos es el mas rápido en el que yo me he montado. Y si levantabas la vista podías ver una barrita que además de marcarte en que pisos estas, marcaba le velocidad que va cogiendo el ascensor en su vertiginoso ascenso a la cumbre. La velocidad era impresionante y hacía que un pequeño cosquilleo te subiera por las piernas cuando el ascensor alcanzaba su velocidad máxima. Los españoles sacaron sus cámaras y grabaron la escena mientras gritábamos como locos como si de una montaña rusa se tratara. La ascensorista se lo tomo con bastante calma y sonrió timidamente ante esa horda de incontrolados gaijin. Fue divertido, pero más divertido fue en la bajada, situación que narrare en la siguiente entrada.


Como ya comente en la entrada anterior, no esperaba nada nuevo de esta visita al mirador. Al fin y al cabo ya había estado en dos los días anteriores y si bien me habían dejado un gran sabor de boca, habían colmado mi necesidad de hermosas vistas desde las alturas suficientemente. Por ello esperaba que no estuviéramos mucho rato, hacer algunas fotos y bajar rápido para seguir descubriendo la ciudad. Que maldito ignorante es el ser humano. Cree que lo ha visto todo, cree que lo sabe todo, que ya nada puede sorprenderle y de repente se da de bruces con su ignorancia, sus ojos se abren como platos y la vida le gana por k.o técnico de un solo golpe. Yo nunca mas volveré a pecar de lo mismo. Al abrirse las puertas de tan rápido ascensor me di cuenta de cuan mezquino e ignorante era. Me di cuenta de que a veces mi inteligencia gozaba de un inmerecido orgullo. Voy a intentar cerrar los ojos y narraros lo que vi, pero sin duda mi descripción no hará mucha justicia a la realidad, así que me centrare mas en lo que yo sentí, un sentimiento nuevo e increíble que siempre vuelve a despertar cuando recuerdo este bello enclave.


Las puertas se abrieron lentamente, o al menos a mi así me lo pareció. De repente la luz del sol me alumbro, sin cegarme, solo rodeandome dulce y suavemente. Ante mi, un azul inmenso, un azul intenso y espectacular. Un azul tan puro y maravilloso que mi paso se volvió lento y torpe, mis sentidos se embotaron y mi boca soltó un quejido de incredulidad. El inmenso Océano Pacifico golpeo mis sentidos con su intensa coloridad dejandome sin sentido por unos instantes. Me sentí empequeñecido, me sentí muy pequeño al ver el inmenso mar, bello e infinito. El ventanal, daba al puerto mercantil de Yokohama. Pero no piensen en barcos viejos y cochambrosos llenos de mugre. Imaginen el intenso azul de un océano atrapado por las pequeñas plataformas del puerto, donde se erigían inmensas grúas y espectaculares hangares. El puerto parecía fundirse con el océano, como si fueran uno, como si la calma, el equilibrio y la tranquilidad de la civilización hubiera doblegado al inmenso Dios Poseidon. Y aquel intenso azul...aquel maravilloso color azul. Un azul que aun inunda mi mente en cuanto cierro los ojos.


Mi memoria es efímera, pero si puedo asegurar que aquella es una de las estampas mas maravillosas y hermosas que han visto mis ojos. Una estampa que me lleno de gratitud a Dios por haber creado algo así, de gratitud y felicidad plena. No soy amante del arte, pero ya se lo que sienten los que aman estas bellas artes. Por primera vez era consciente de que aquello que estaba viendo era...realmente hermoso. Simple y llanamente hermoso. No recuerdo mucho de mis pasos por aquel mirador. Se que fui deambulando por los cuatro ventanales del edificio haciendo fotos como un zombi. En mi camino, recuerdo haberme cruzado con Razi. Me entraron ganas de abrazarle, de agradecerle como fuera el habernos llevado a un lugar como aquel, tan hermoso e increíblemente maravilloso. Recuerdo que le balbuci algo, un gracias o un esto es realmente increíble Razi, gracias por traernos aquí. Fue una visita maravillosa, inolvidable, única. Algún día les mostrare a mis mas allegado a aquellas vistas, pues deben ser vistas por todos al menos una vez en la vida. Yo, seguro que volveré, algún día.


Además de las impresionantes vistas, para quien tenia tiempo, había un bar con bebidas ultra caras, un hombre que hacía caricaturas y como no, una tienda de recuerdos. Parece ser que la azotea era un enclave para enamorados, pues además de estar lleno de peceras con formas de corazón, había un escultura de un corazón en uno de los patios del mirador. Sería un bello lugar para llevar a quien quieres...sin duda lo es. Quizás algún día....Pero esa...esa vuelve a ser otra historia.

lunes, 4 de octubre de 2010

Yokohama 1ªParte: Acercandonos al coloso


Bueno, llegamos al siguiente día de excursión. Este día visitamos la ciudad de Yokohama, que se encuentra al sur de Tokyo. Parece ser que es la segunda ciudad mas grande en cuanto a población, ya que recientemente ha superado a Osaka. A mi el nombre me sonaba pero no tenía ni idea de los lazos que estaba apunto de establecer con esta ciudad y que me van a atar a ella para siempre. Por la gran importancia que tiene esta bella, hermosa y fascinante ciudad en mi viaje, voy a dedicarles varios capítulos. Primero las visitaremos junto a Razi y la pandilla de siempre. Y por último, el segundo día que fui, comenzare una pequeña historia de amor que viví en este maravilloso viaje. Una historia de amor trágica, pero hermosa. Una historia que hizo de este viaje, perfecto. Dejadme pues que empiece desde el principio. Acompañadme al lugar que me robo el corazón y que cambio mi vida para siempre.


La primera vez que fui a Yokohama fue de una forma indirecta. Recuerdo un vídeo de Razi paseando por un largo paseo junto al mar, donde se cruzaba en una pequeña plaza con anfiteatro a unos malabaristas ambulantes y recorría un parque de atracciones junto al mar con unas espectaculares atracciones. Recuerdo que me gusto mucho ese vídeo y me quede con ganas de verlo en persona. Quizás fue entonces cuando decidí finalmente ir a Japón y ver todo aquello por mi mismo. No lo se. Lo único que se es que tenía ilusión por ir a Yokohama y ver que me deparaba aquella ciudad.


El trayecto hasta allí era largo. Mas o menos una hora en la línea JR de Tokyo. Recuerdo que la primera vez que fui se me hizo un poco larga. Muchos japoneses se subieron y bajaron durante todo el trayecto. Recuerdo que Razi jugaba junto a mi al Metal Gear de la PSP y que yo trataba de descifrar los nombres de las estaciones escritos en kanji para pasar el rato. De repente se me ocurrio preguntarle a Razi que significaba el Hama de Yokohama y creo que no me dio una respuesta segura, que sabría al día siguiente...pero no adelantemos nada. Cuando llegamos, recuerdo bien la estación, gire a la izquierda y tras dejar a la izquierda unas tiendas de revistas y una combini salimos bajo un sol abrasador a una amplia plaza de bellas baldosas. Lo primero que nos llamo la atención era unas largas escaleras que penetraban en una especie de pasarela gigantesca que conducía al edificio mas alto que veíamos en el horizonte. El edificio Landmark, que según nos dijo Razi era el mas grande Japón o al menos lo había sido. La plaza estaba repleta de gente que se dirigía hacía el gran pasaje elevado o que iban directos a la estación. Era una zona muy concurrida, pero no tuvimos problemas para abrirnos paso y llegar hasta las escaleras que nos elevaron lentamente hacía arriba. Allí nos topamos con una cinta mecánica que nos llevaría cómodamente hasta los pies del inmenso edificio.


Era una cinta muy larga, que conducía por aquella gran pasarela hasta la mismísima puerta del inmenso edifico que sobresalia en el horizonte. Me recuerdo haciendo fotos poco a poco, conforme nos acercábamos a la gran mole. Lo recuerdo muy bien. La pasarela no solo llevaba al gran edificio, sino que conectaba con otros aledaños que como descubrí mas tarde también contenían centros comerciales. De hecho, podríamos decir que aquella zona era un sin fin de centros comerciales de diversa temática repletos de cientos y cientos de tiendas.


La anécdota de la pasarela fue que ningún nippon se atrevía a acecarse a nosotros. 50 metros por delante de la cinta y 50 por detrás estaban vacíos, como si estuviéramos apestados o fuéramos peligrosos nadie se atrevía a acercarse a nosotros. Cuando salíamos de una cinta, para entrar en la siguiente, siempre trataba de ponerme cerca de algún nippon. El resultado era que ellos uian despavoridos, o bien se salían de la cinta en cuanto podían o bien aceleraban el paso disimuladamente. Me sorprendí al ver que la zona peatonal, para los que preferian andar en vez de ir en las lentas cintas, estaban llenos de gente que simplemente andaban por no cruzarse con nosotros en la cinta. Esto, sin duda, da mucho que pensar. Eramos unos malditos gaijin ruidosos a los que simplemente era mejor evitar. Esto es divertido al principio, pero después se convierte en algo un poco ofensivo. Con todo, todos aprendimos a mantener la calma y ha hablar mas bajito gracias a este viaje. Poco a poco, nos fuimos japonizando.


Las cintas mecánicas nos vomitaron justo en la entrada del Landmark. Aquí había tres posibilidades. O bien entrabas en el Hotel, que ocupaba la mayor parte del inmenso edificio, o bien seguías recto y entrabas en el centro comercial que ocupaba su amplia base o finalmente, entrabas en una puerta lateral, con una mona azafata en su puerta que te conducía hacía el mirador del edificio. Me recuerdo a mi mismo entrar a desgana por aquella puerta y andar rápidamente hacía el mostrador para sacar la entrada. Ya era el tercer mirador al que subíamos en ese viaje y empezaba a estar un poco cansado de tanto mirador. Que ignorante y que imbécil era. Pues allí arriba, en lo mas alto de Yokohama, vería una de las panorámicas mas impresionantes que han visto mis ojos. Una panorámica bella e inolvidable que además de darme un gran baño de humildad, me atraparía para siempre. Pero esa, esa es otra historia.

domingo, 3 de octubre de 2010

Restos de Añoranza



Que despacio pasa el tiempo cuando miramos fijamente las manecillas del reloj. La semana pasada acabamos con el día de excursión y hoy teóricamente tendría que hablaros de una ciudad que realmente llego a fascinarme, Yokohama. Pero no lo haré de momento, así que os quedáis con las ganas. Hoy voy ha hablaros de como va iendo el curso, mas o menos.



Como bien sabéis, aprobé todas las asignaturas del año pasado (bien) y estas semanas he ido acostumbrándome un poco a las asignaturas que voy a tener que hacer frente en este año que empieza. La mayoría de ellas me resultan ilusionantes aunque muchas de ellas sean complejas y complicadas. Sin embargo me encuentro con energías y ánimos como para hacerles frente con sobradas garantías de éxito. Además por cosas del destino, voy a tener casi todas las mañanas libres con lo cual voy a tener tiempo suficiente no solo para estudiar veterinaria, sino para poder estudiar japones como Dios manda. Así que mañana por la mañana comenzare la batalla.



Esta semana, si todo va bien, espero al fin completar los grupos de intercambio con los japoneses que están estudiando en la universidad de Zaragoza. Mas que nada porque a lo que nos pongamos ya se habrán vuelto todos a Japón, así que vamos con bastante retraso. Culpa de Paco-sensei que me paso la lista muy tarde. Y de paso acabar un trabajo de Economía que tengo que presentar en Diciembre, pero que si lo termino ya casi que mejor^´.



Estos últimos días he estado un poco nostálgico. Cada vez que veo una imagen familiar mi corazón da un extraño vuelco y comienza a recordar los momentos pasados en Japón. Echo mucho de menos todo aquello, como ya he dicho miles de veces, y la verdad no se si puedo aguantar hasta el año que viene para volver a ese maravilloso lugar. Se que lo tengo idealizado. De momento tengo que tratar de estar siempre lo mas ocupado que pueda, con la esperanza de que así pueda olvidarme un poco de mi amado Japón.


Así que aqui estoy, pasando aburridamente el Domingo lo mejor que puedo. Mirando la semana con optimismo y recordando el pasado con añoranza. Un momento de impas, un momento de transición, un momento para esperar con recelo e ilusión las alegrias y las trabas que me van a saltar en este largo camino. Y yo aqui estoy, mirando sin mirar, recordando con una punzada de dolor el brillante azul del mar que baña Yokohama.

Pronto os hablare de esa maravillosa ciudad, pero esa...Esa es otra historia.

viernes, 1 de octubre de 2010

Dos gatos

Esta canción me gusta especialmente, y nose muy bien porque. La cantante es una joven interprete que hace canciones bastante buenas. Esta canción la suelo escuchar en mis caminatas de la biblioteca a casa y siento una extraña sensación de felicidad recordando viejos momentos pasados. Espero que no la encontréis muy eroticofestiva, la letra es muy buena. En fin, buen fin de semana.





Vídeo de prodthatswhatshesaid

http://www.youtube.com/watch?v=ceJftDRXwdw