lunes, 21 de noviembre de 2016

Las historias de amor que no acaban bien

Hoy mientras leía el facebook he encontrado una entrada de una mujer muy especial en mi vida. Fue uno de mis grandes amores, de esos amores que nunca puedes olvidar, que siempre vuelven a ti cuando algo o alguien te los recuerda. De esos ojos que te persiguen en la soledad de la noche. De esas sonrisas que llenan tu pecho de un aire cálido y placentero. De esas caricias olvidadas en el silencio. De todos aquellos sueños y esperanzas que nunca llegaron a fraguar, que nunca dejaras de anhelar.

En la entrada, acompañada de varias fotos de postureo, de esas que preparan los fotógrafos para las bodas, con un fondo rosa y un gran cartel marcando la fecha con letras pomposas y frías, anunciaba que la felicidad la embargaba en este día, pues había contraído matrimonio con el que era el amor de su vida.  Ella sonreía, aunque sus ojos no lo hacían, y él mantenía una pose estoica y formal muy característica de los japoneses. Era una foto de felicidad, carente de ella. Era solo postureo para salir bien guapos y formales en el álbum de fotos. No negare que no sean felices, ni mucho menos, solo que esa foto no la trasmite sin mas.

Mi primera reacción ha sido de sorpresa, hacía ya mucho tiempo que no hablábamos fluidamente, porque ella había respondido a mis ocasionales mensajes con silencio e indiferencia. Y no voy a decir que yo haya hecho algo mas que recordarla con cariño y añoranza de vez en cuando. Una felicitación de cumpleaños de vez en cuando, un silencio incomodo, y una desgarradora indiferencia. Así que la boda, me ha pillado de improviso. Estos días en los que tantos problemas se agolpan y en el que los buenos tiempos del pasado quedan demasiado lejanos.

Lo siguiente que he hecho ha sido entrar en blog para leer las entradas antiguas, y me he sorprendido lo cargadas y profundas que eran. Lo confuso que vivía, lo embragado que estaba, lo feliz que creía ser en aquel entonces. Ahora intento mirarme en el espejo y decirme a mi mismo que el pasado pasado esta, que no hay que echar de menos ni querer lo que quizás nunca debería haber sido tuyo. Que solo son ilusiones que se agolpaban en la cabeza de un enamorado jovencito con mucho por aprender en esta vida. Que todo era una ilusión. Que sus lagrimas, sus cálidas manos y su sonrisa solo eran...Y entonces tengo que tragas saliva y mirar hacía un lado mientras lentamente y sembrando un frío sendero una lagrima cae por mi mejilla hasta perderse en el vacío.

Yo solo quería hacer feliz, era mi máximo deseo. Espero que de alguna manera lo haya conseguido. No es acaso ese el mayor gesto de amor...Historias de amor que no acaban bien....Y sin embargo, sonrió al verla feliz.


domingo, 26 de agosto de 2012

Calle 3

Esta linda muchacha es Abe Mao y esta su canción.

Despedida en Narita IV: Yokohama

Una de las primeras cosas que hice cuando llegue a Japón fue volver a la bella Yokohama. Había vivido muy buenos y bonitos momentos en esa ciudad tan espectacular y quería volver a ver su mar, andar por sus calles, sentir esa nostalgia tan placentera que nos envuelve cuando recordamos con una sonrisas momentos felices. El caso es que, lleve conmigo a mis nakamas a dicho ciudad. Allí esperamos sentados en un banco, mientras eramos pasto de los mosquito-buitres japoneses a que anocheciera. Les prometí que la panorámica sería simplemente inolvidable. Desgraciadamente a causa del terremoto no había tanta iluminación como en veces anteriores. Con todo, el paseo marítimo de Yokohama tremoló todo su encanto y su magia brindando a mis amigos y a mi un espectáculo inolvidable. Cientos de parejas se sentaban en los bancos del paseo, abrigados por las luces de los bellos barcos con la inmensa y luminosa figura del Landmark en el horizonte.

Y mis amigos, que no son tontos, tomaron nota de esta excursión y allá se fueron, con sus dos nuevas amigas, a pasear por Yokohama. Yo me dedique ese día a deambular por Tokyo en solitario, así que no fui testigo directo de lo que allí aconteció, al fin y al cabo era una cita de parejas y yo allí sobraba. Así que les deseé suerte mientras les veía marchar todo emperifollados y arreglados para la ocasión. Parecían decididos y seguros de lo que iba a pasar esa noche, pero no, no lo estaban. Al menos uno de ellos no, pero nuestro protagonista si. Como digo, no fui testigo directo de lo que allí paso, así que solo puedo relataros lo que a mi me contaron, y mas concretamente lo que ha retenido mi maltrecha memoria.

La noche empezó en un Izakaya, una acertada idea, donde mis amigos y sus compañeros bebieron a riendo suelta durante un par de horas y cenaron algo ligero, con lo que ellas estaban cotentas y ellos estaban muy contentos también. Después pasearon por el paseo maritimo. Como os comente, Martin estaba emparejado con la Yokohamera, la mas discreta de las dos chicas, mientras que nuestro protagonista, Pedro, estaba con la mas vistosa Reina. En un momento de la noche, Martin decidío desviar su atención hacía Reina, mientras que Pedro sonreía sin decir nada y consentía con un as en su manga y charlaba animadamente con la Yokohamera. Al final las parejas se cambiaron, y Martin se "quedo" hablando con la mas vistosa y Pedro se quedo con la mas tímida y menos vistosa, pero no menos radiante.

La estrategia de Martin fue directa, sin tapujos y sin medias tintas. Ataco de forma desproporcionada y bastante poco apropiada visto en perspectiva. Mientras que Pedro lo hizo de forma educada, fue amable y para nada intento nada mas con ella que no fuera hablar y dialogar tranquilamente. Al fin y al cabo era la primera cita, el mudno seguía su curso y él sabia como hablar con las mujeres. Así amaneció, con ellos sentados en el paseo de Yokohama, charlando agradablemente, con el mas de fondo.

Y volvieron a casa, y por supuesto, la estrategia atrevida y directa de Martin fue un fracaso total, no volvió a ver a su chica, sin embargo, Pedro si la volvería a ver. Pero ya he escrito suficiente por hoy. Esa será otra historia.

martes, 14 de agosto de 2012

Despedida en Narita III: ¿Qué tal?

La suerte, ese será el núcleo de esta historia que empecé hace unos meses y que ahora continuo. En este mundo monótono y superficial la suerte juega un papel fundamental, un papel que no podemos negar. Para alzarse con nuestros sueños a veces debemos poner nuestros deseos y esperanzas en manos de esta escurridiza compañera. Pero la suerte hay que ganársela. La suerte hay que buscarla.

Y allí fueron mis dos compañeros, con la esperanza de una noche de amor y de pasión en sus pensamientos. Que simple somos los hombres, pero es así. Yo espere y al día siguiente amanecí mucho antes de que lo hicieran ellos, ya que estaban bastante bastante borrachos. El caso es que por la mañana pregunte con una media sonrisa como había ido la noche, si habían tenido éxito, en fin todo ese tipo de cosas. Y aquí empieza la historia, o la parte de la historia que yo no viví directamente, así que solo puedo escribiros lo que los propios protagonistas me contaron, con las únicas variaciones impuestas por mi mala memoria. Así pues, voy a dejar de salir en esta historia hasta que lleguemos al final.

El lugar era lo que prometía ser, un bar con música estridente, lleno de nippones y nipponas con ganas de conocer extranjeros. Una cosa que llamaba poderosamente la atención eran los fornidos hombres de color que acechaban por todas las esquinas en busca de una dulce y delicada nipona, o nipon. Pedro iba acompañado por Martín, que si bien no es un borracho si sabe disfrutar de los placeres del alcohol. Así que ambos se dedicaron unas buenas cervezas hasta alcanzar ese punto en que sientes una simple y llana felicidad y en el que la lengua se suelta fácilmente. Y así con la fuerza del alcohol y la determinación de un buen español, se lanzaron en busca de unas chicas con quien conversar.

Los intentos torpes de Martín no fructificaron, y tras varias negativas decidió parar un momento para ir al servicio. En ese momento, nuestro protagonista, se quedo solo en la barra de ese ruidoso bar con una cerveza en la mano y la espera por condena. De repente se fijo en dos chicas, bastante guapas, que pedían alegremente unas copas. Las chicas no eran como las demás que frecuentaban el establecimiento. Quiero decir, no buscaban extranjeros como hacían otras y otros, pero si eran dos chicas que sabían pasárselo bien. Mi amigo lo notó, o lo supo, no lo se. El caso es que algo dentro de él le hizo decir, levantando la cerveza y con una dulce sonrisa: ¿Qué tal estas?

Cuando Martín volvió a la barra se encontró atónito como su amigo hablaba de forma distendida con dos chicas. Asombrado, carraspeo y rápidamente Pedro le presento a las dos muchachas. Ambos, de forma natural, comenzaron a hablar con cada una de ellas. Pedro se puso hablar con una chica de sinuosas curvas y escasa ropa, de sonrisa fácil y que se dejaba desear llamada aquí Reina. Martín en cambio, hablo con la mas modesta y vergonzosa, y no por ello menos bella, que aquí llamare Yokohamera. Por que vivía en Yokohama y porque soy el narrador y pongo los nombres que quiera`^. El caso es que las chicas charlaron con ellos durante largo rato y con la promesa de volver a verse, ellas se retiraron a una hora prudente.

Al día siguiente yo no salía de mi asombro, y con escepticismo antes las palabras de mis amigos. No diré que no sentí celos o remordimientos por no haber ido con ellas, claro que ellos eran dos y ellas eran dos...El número perfecto. Que suerte habían tenido...No diré que no reí con el saber de que algo fruto de un encuentro tan fortuito y fugaz no iba a conducir a ninguna parte. La suerte te puede sonreír una vez pero...El caso es que no apostaba mucho por ellos. Pero volvieron a quedar y lo hicieron siguiendo mi consejo...Pero esa será otro apartado de esta historia.

lunes, 13 de agosto de 2012

Sin Falta

Este es el single de Sambomaster "Kono yo no Hate". Disfrutadlo y si estáis de vacaciones, disfrutad del verano.

Vacaciones

Ya casi no me acordaba de lo que significaba estar de vacaciones. Eso de pasar los días sin ninguna otra preocupación que como llenar el muchísimo tiempo libre que tienes. Poder tumbarte en el sofá a ver la tele porque si, por que simplemente no tienes otra cosa mejor que hacer en ese momento. Leer libros a mitad de tarde sin tener una pila de apuntes esperándote encima del escritorio...Ese tipo de cosas. Y la verdad es que cogí las vacaciones con necesitadas ganas, y entre eso y los recientes Juegos Olímpicos que han absorbido mi tiempo de forma sorprendente han pasado dos semanas.
Estaba tan ocioso, que prácticamente no he quedado si quiera con los amigos. Me he dedicado a dormir y a perder el tiempo. Por supuesto he hecho alguna cosa mas, dar algunas clases particulares, estudiar japones y preparar los últimos flecos que debo entregar el próximo Septiembre para decir adiós a la universidad para siempre. Pequeñas cosas que no me robaban mucho tiempo, tiempo que es lo que precisamente me sobraba.

Además, los amigos están lejos, en pueblos lejanos pasando el verano, en fiestas de pueblos, verbenas y todas esas cosas a las que yo nunca he logrado sacar su jugo. Por desidia, como casi todas las cosas, no porque de verdad no sean divertidas. Los que se quedan aquí están preparando ya los exámenes de Septiembre, esos exámenes que no tendré que hacer nunca jamás, lo cual me reconforta y me anima, pero que a la hora de la verdad tampoco es para tanto. Solo son exámenes. Supongo que cuando pase el tiempo echare de menos esa sensación, esa incertidumbre, esos nervios, todo eso que jamás volverá a acompañarme. Para bien o para mal.

Estos días de ociosidad, los he dedicado también ha pensar en cual va a ser mi futuro, que voy a hacer una vez que termine el verano y me encuentre con unas vacaciones indefinidas llamadas paro. O bien con unas vacaciones no tan indefinidas denominadas trabajo duro, por poco dinero y sin ninguna esperanza de mejora. Así son las cosas, parece que el tiempo se termina, el tiempo de la universidad parece que va a llegar a su fin sustituido por el duro trabajo.

Y mientras pienso tranquilamente tumbado en mi cama, pasa el verano, pasa la vida, pasa el último y cómodo verano de mi último año de universidad. Muchas incertidumbres que son mas llevaderas tirado encima del sofá. Ag...empieza una nueva historia. 

lunes, 30 de julio de 2012

Eres tu

Este es el éxito de Mocedades "Eres Tu", interpretado por un cantante koreano. Seguro que no os deja indiferentes. Sea.^^

El duro trabajo

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí una entrada. El caso es que muchos de vosotros, lógicamente pensaría que me ido de vacaciones, nada mas alejado de la realidad. Este caluroso verano de 2012 lo voy a pasar por primera vez después de 3 años en las tórridas tierras zaragozanas. Famosas por su calor, su sol imponente y porque no hay nada que hacer. El caso es que este pasado mes de Julio, hasta el pasado viernes, lo he pasado en el Acuario de esta bonita ciudad española.

Y es que aunque he terminado con un contundente éxito todos los exámenes de este periodo y he aprobado todo en Julio, con lo que no tengo que estudiar para este Septiembre, me tocaba para terminar la carrera un último trago, un último cometido. Y es que me faltaba un mes de practicas en una empresa para poder dar por cumplida al fin tan larga carrera, que ahora parece sencilla, pero que ha cotado un montón de sacrificios, tal y como describí en la pasada entrada.

El caso es que el 3 de Julio emprendí el camino muy de mañana hacía mi trabajo. Tenía que estar allí de 8 a 16 todos los días entre semana. Lo cual suponía ya de entrada un brusco cambio de horarios y de costumbres en el transcurrir diario de mi vida. La primera semana fue totalmente mortal. Ya para empezar, el primer día, nos toco despedazar una Arapaima, que para los que no lo conozcáis es un pez monstruoso de unos 3 metros de longitud. Así que empezamos el primer día llenos de sangre y escamas, apestando a pescado. Y es que al pececito tuvimos que cortarlo en 4 trozos para que cupiera en el refrigerador y encima tuvimos que cortarlo con una sierra eléctrica, debido a lo duro de sus escamas.

El primer día transcurrió por un estilo y terminó con un accidente en las válvulas del circuito que produjo micro burbujas y una alta mortalidad entre nuestros peces. Con lo cual, nos pegamos 1 hora recogiendo cadáveres y metiéndolos en bolsas de basura. Que mejor forma de empezar y de acabar el primer día, con el cansancio y el terror en nuestros cuerpos y en nuestros corazones. Pero no todos los días iban a ser así.
Pese a todo, la primera semana fue dura, con las mañanas de duro trabajo, al que no estaba acostumbrado, y unas tardes de dormir y descansar para intentar recuperarse para el día siguiente.

Pero, como todo en esta vida, la clave es acostumbrarse. Y así, poco a poco, nos fuimos haciendo al horario del acuario, conociendo a sus trabajadores y no pasando tan malos ratos como a priori creíamos. Así hice buenos e inolvidables amigos, hubo risas y buenos momentos mezclados con el duro trabajo, además de la experiencia no solo en el mundo laboral, sino en el educacional que obtuvimos de dichas practicas. Y así, día a día y sin que me diera cuenta, llegó el último día y con él la libertad de las vacaciones. Antes esa última semana sufrí varios accidentes. Primero me clave un hierro en la espinilla, luego me mordió un reptil y por ello me pusieron la anti tétanica con lo que acabé con el brazo dolorido e inflamado. Un cuadro.

Pero ya se ha terminado, un último paso para terminar, al fin, esta larga e interminable carrera. Ahora habré de esperar hasta Septiembre, para poder entregar el trabajo de las prácticas y dar por finiquitada al fin esta etapa de mi vida...Dura, larga e inolvidable. Y el siguiente paso...esa es otra historia.

sábado, 14 de julio de 2012

Amor y verdad

Esta es la inconfundible "Yui" con su voz angelical y su single "Love and Truth". Espero que lo disfrutéis.

El Adiós a Geológicas

Ha pasado muchísimo tiempo, tanto que mi aspecto físico a cambiado muchísimo desde entonces, desde que empezó todo. Ha pasado tantísimo tiempo y he pasado tantísimas penurias en estos 4 años. Se dice pronto, 4 años, pero es una realidad, es un hecho, es un camino pesaroso que he recorrido y como digo solo tengo que mirarme al espejo para ver todos esos achaques de estos últimos 4 años reflejados en mi imagen física. Rostro ceniciento y sin brillo, ojos pequeños y agotados, que ya no ven como lo hacían antes, el pelo ya no puede disimular una calvicie incipiente y mi forma física ha empeorado de forma ostentosa. 4 años...

Todo empezó entonces, un año antes de que empezase el blog, estaba cansado y astiado de las durezas y los sinsabores de la vida. Además aun me quedaban un montón de asignaturas insufribles y duras que superar para poder acabar la carrera. Y lo peor de todo, estaba desesperanzado, desengañado, sin sueños y sin futuro. Tal y como comenté en este la cosa cambio y supongo que cambio para bien. Pero para poder cumplir mi sueño, hacía falta terminar la carrera primero. Una larga y dura carrera. Así ese año estudie todo lo que pude e intente salvar y aprobar todas las asignaturas que me fue posible, con mayor o menos éxito. Finalmente, logré acabar bien el año y mire con pavor las asignaturas que aun me quedaban por delante. Con dolor y desagrado no tuve mas remedio que planificar el fin de carrera en 3 años mas. 3 años cargados de asignaturas y que prometían mucho dolor, esfuerzos y sacrificios.

Recuerdo muy bien ese día, y como si fuera ayer, ya han pasado 4 años. El camino ha sido duro y costoso, no solo para mi forma física, sino también para mi forma mental. Había que establecer un cambio radical a mi vida, así que me puse a ello marchando todos los días a estudiar a la biblioteca. Fue duro, increíblemente duro, pero funciono. Una tras otra fui superando todas las asignaturas, una tras otra, año tras año. Casi son incontables los días enteros que pasé en Geológicas estudiando en sus largas mesas, con mas o menos la misma gente, con calor, con aire acondicionado, con frío en pies y manos. Allí pase de todo, y lo deje todo. Estudié con multitud de personas, con multitud de amigos y conocidos, todos ellos ya no están. Fue un duro trabajo, fue un duro sacrificio que en parte logre por mi iniciativa de marchar a Geológicas, para estudiar en su modesta biblioteca como Dios manda....Y pensar que la encontré por casualidad.

El tiempo ya ha pasado. El sacrificio ya ha sido hecho y hoy puedo decir con orgullo y satisfacción que esta batalla ha terminado con un rotundo éxito. Al fin ha terminado, al fin todo ha terminado. Y aquí estoy al final de esta camino, con la victoria en una mano y un camino difícil e incierto por delante. Pero antes miro al pasado y pienso en la biblioteca, en los estudios, en los insufribles exámenes, en el dolor, el miedo y en toda la desesperación y solo puedo...sonreír con cierta añorancia.

domingo, 1 de julio de 2012

De nuevo con Bleach

Este un tema de la serie Bleach, que en estos momentos pasa por malos momentos. Esto es "Mad Surfer" de Kenichi Asai. Que lo disfrutéis.

sábado, 30 de junio de 2012

Despedida en Narita II: Fiestas por Roppongi



Seguimos con la historia donde la dejamos. Así que nuestro protagonista se encontraba de repente viajando al otro lado del mundo acompañado por dos amigos, de forma inesperada y para nada preparada. Desde luego, analizado literalmente y de forma fría todo estaría totalmente abocado al error mas desastroso. Las prisas y las precipitaciones nunca fueron buenas. Pero la cosa no fue así y aunque sufrimos mas de una calamidad para lograr instalarnos y encontrar nuestro apartamento...al fin y al cabo estábamos en pleno Julio japones y para los que no lo conozcan eso significa un autentico infierno de calor. Yo ya estaba prevenido, pero mis nakamas lo pasaron realmente mal y nuestro protagonista especialmente.

Pero las cosas fueron bien nada mas instalarnos y las fiestas, los karaokes y los buenos días se sucedieron uno tras otro. Así hasta que vivimos nuestro primer tifón, nuestro primer terremoto y demás experiencias inimaginables que ni en nuestros mejores sueños podríamos haber imaginado. Finalmente, mis nakamas, una noche, se decidieron por visitar el famoso barrio de gaijin de Roppongi. Esta barrio para el que no lo conozcáis es un barrio lleno de embajadas de diferentes países, por ello en él viven multitud de extranjeros y hay zonas de marcha para los mismos. Según parece, en estas zonas de marcha hay pubs de dudosa categoría donde pagando precios tremendos por beber y escuchando música estridente y horrible puedes conocer japonesa y japoneses amantes de lo occidental.

Creo que no tengo que añadir ningún motivo de porque mis amigos querían ir visitar estos parajes tan...pintorescos. Yo, de mente inquieta y amante de meterme donde no me llaman, le pregunte a mi amigo que pasaba con la amiga que había dejado atrás en España. Él me aseguro que no tenía una relación con ella, simplemente eran buenos amigos que se llevaban muy bien. Además, le termine de convencer, estaba en Japón y probablemente nunca jamás volvería a tener una oportunidad de salir y divertirse como esa. Así que si no había nada que lo retuviera, ni promesa alguna que pudiera incumplir le anime a que saliera y fuera en busca de jóvenes mozas sedientas de españoles.

Yo los deje marchar y me quede en el apartamento disfrutando de unas valiosas horas de soledad después de mucho tiempo. Y no penséis mal, simplemente yo necesito pasar mi tiempo solo y tranquilo, son manías mías. Pero no nos centremos en mi, nuestro protagonista se fue con la esperanza debajo del brazo, en realidad ambos se la llevaron.

Y allí se marcharon...Pero la historia continuara en la próxima entrada. Que ya es tarde y mañana hay que seguir con el estudio del último examen de la carrera. Que bien suena eso de el último...^^

jueves, 21 de junio de 2012

Sueños Dormidos

Esta semana tenemos a Mago de Oz y su "Sueños Dormidos".

Despedida en Narita I: Introducción




Últimamente no es que no tenga nada que contar, es que el periodo de exámenes al fin ha pasado su ecuador y tengo poco tiempo para nada, además de que mi cabeza ya hace días que pide insistentemente un merecido descanso que tendrá....quien sabe cuando. El caso es que ayer mientras dormitaba me dije: "Jo que cosas pasan a veces en la vida". Y es que el verano pasado, además de mis desventuras y aventuras personales, a la gente que me rodeaba le pasaron muchas cosas. Muchas historias, muchas risas, muchas sensaciones y situaciones subrealistas. Entre ellas, hay una especialmente emocionante e inquietante. Y como últimamente necesito mas de una distracción, manteniendo el debido anonimato, me digo: "Por que no la cuento".

No se cuanto me costará contar, quizás unas pocas entradas, quizás mas, no lo se. Y además, yo no fui protagonista directo, e incluso muchas veces solo fui un coprotagonista en la sombra. No viví en persona algunos de los acontecimientos, sino que me los contaron después. No soy ningún cotilla ni ningún fisgón. Pero esa camaderia que vivimos en ese viaje, hacía que prácticamente todo lo que nos pasara nos lo contaremos entre nosotros. De esta modo, poco a poco, yo también fui testigo de alguna forma de esta inusual historia. 

Pero por que contar esta historia. Bueno, la verdad es que no es nada especial. Es una de tantas historias, que supongo, pasan en esta vida, a algunos, con suerte. Y es que la suerte es la principal característica de nuestro protagonista. Un protagonista que aquí llamare Pedro, y que es un buen amigo mio aun a día de hoy.  Pedro es un chico como cualquier otro, o quizás no, el caso es que era y es un amante del país del sol naciente y estudiante del complejo lenguaje predominante en el archipiélago. Gracias a los encuentros con japoneses que yo mismo promulgaba por aquellos tiempos, conoció hasta la que a principios de ese año fue su novia, una japonesa.

La relación iba bien, pese a que ella había tenido que volver a Japón. Con lo cual, organizó y preparó un viaje a aquellas tierras este pasado verano para poder verla. Desgraciadamente, la distancia y el silencio son enemigos terribles y poco a poco su relación se marchito, como las flores de primavera. Finalmente, 3 semanas antes de su partido, ella lo dejó. Con las maletas preparadas y los billetes comprados, nuestro pequeño protagonista no se amilano y por suerte, nos pidió que si podía venir conmigo y con otro amigo al que llamaremos Martín, en nuestro viaje a Japón de un mes y pico que iba a comenzar unos días después. 

La suerte le sonrió, y no veas de que manera. En esas 3 semanas sin embargo, no estuvo quieto y comenzó una especie de relación especial con otra de las japonesas que vivían por aquel entonces en Zaragoza. No os hagáis una mala idea, él no quería emprender una nueva relación con las heridas aun abiertas, pero el contacto, las quedadas, las charlas hicieron que expontaneamente y sin desearlo surguiera entre ambos un proyecto de relación. En la misma estación de autobuses, cuando comenzó nuestro viaje la vi llorar como una madalena por la marcha de su amigo especial. Consciente, o no, de que su posible relación con él acababa en aquel mismo instante. Y así comienza esta historia...

sábado, 9 de junio de 2012

Ciudades perdidas

Esta canción la escuchaba yo hace muchos años. A ver que os parece, que conste que el grupo ha empeorado a manchas forzadas y hoy día no me gusta nada, pero en sus tiempos sonaban bien. El Sueño de Morfeo y "Ciudades Perdidas".

jueves, 7 de junio de 2012

Filosofía de Estudio

Hace mucho tiempo, un profesor nuevo llego a nuestra clase de anatomía. Era un hombre regordete, de rostro amplio y bajito. Normalmente los profesores venían a clase, nos soltaban el discurso de turno, con mas o menos acierto, y se marchaban de clase con gesto monótono. Como si dar clase fuera algo tedioso y aburrido, como si hubieran repetido tantas veces esa misma materia que casi se la sabían de memoria sin necesidad alguna de repasar nada. Pero este profesor no hizo eso. Este profesor solo iba a darnos 2 o 3 clases, la verdad es que hace tiempo que ni lo recuerdo. Lo que si recuerdo es que nos enseño los músculos extensores y flexores de la pata. Un montón de nombres mas, pero lo hizo de forma esquemática y simple. Lo hizo tan bien que lo recuerdo como algo agradable y fácil de comprender.

Pero ese profesor, cuyo nombre siento no recordar tampoco, nos explico algo más. Algo que no tenía nada que ver con la asignatura. Nos puso un gráfico en la pizarra, en abscisas el tiempo y en las ordenadas la memoria. Lo que era capaz de memorizar la mente humana. Nos dijo que nada mas estudiar algo, comenzábamos a olvidarlo poco a poco. Que acabaríamos olvidandolo con el tiempo, de forma irremediable. Pero que si volvíamos a estudiarlo antes de que ese tiempo expirase, el tiempo que invertiríamos en su estudio sería menor y que el tiempo en que tardaríamos en olvidarlo sería mucho mayor. Yo no lo hice mucho caso en ese momento. Pero le recuerdo en la pizarra, le recuerdo haciendo su gráfico. Lo recuerdo aun mejor y con especial cariño porque nos dijo la pregunta que pondría en el examen. Y así fue, en el examen puso esa pregunta. Sobre los músculos de la pata.

Años mas tarde, cuando me puse a estudiar en serio la carrera, y no a hacer el melón como había hecho hasta entonces. Ante un temario amplio y de difícil estudio, decidí poner en práctica lo que aquel viejo profesor me había enseñado. Y el caso es que con el paso del tiempo, y de los exámenes, poniendo en práctica su metodología de estudio. Estudiando una, luego otra, y otra. Cada vez mas, con menos tiempo y recordándolo mejor, me dí cuenta de que el sistema funcionaba. Y así puedo decir con orgullo que mi método de estudio a dado en general, buenos resultados.

Hace un año o dos, me enteré que ese profesor ya no daba clase, y también me enteré porque cuando nos dio clase a nuestra promoción nos dio tan pocas clases. Y es que el profesor, sufría un cáncer. De ahí a que diera tan pocas clases. Y desafortunadamente perdió la batalla contra él mismo. No se donde se encuentra ahora mismo, no se si estará en el cielo o en el infierno. Lo que sí se es que siempre que estudio me acuerdo de él. Y siempre que apruebo un examen siento cierta gratitud hacía él, porque de alguna manera, al final nos supo trasmitir, o me supo trasmitir una enseñanza vital fundamental para mi futuro. No se cuantos profesores pueden decir eso...Pero él, este donde esté, se que sonríe, se que lo hace cuando apruebo un examen.

miércoles, 6 de junio de 2012

Esta semana...

No sabía que música poner. Y como mañana tengo el examen y no tengo muchas ganas de pensar, aquí va esta canción que no creo que necesite mucha presentación.

sábado, 2 de junio de 2012

Las noches de tormenta

Las noches como hoy, noches de tormenta, la soledad y el silencio parecen imponerse a los rayos y las aguas torrenciales. En estas noches de tormenta y rayos, los animales y los insectos se ocultan. Pues nadie ha visto volar a la mariposa bajo el azote de la tormenta. Ni ha visto salir al corzo en busca de mas verdes prados mientras riadas de agua caen por las montañas. En ese sentido los animales parecen tener mas sentido común que nosotros que nos hacemos llamar seres superiores. En ese sentido la razón y la lógica nunca están de nuestra parte. Aunque quizás muera mas gente a causa de las tormentas, cuando el cielo esta en calma y solo lo perturban los rayos. Esos que vienen sin avisar y nos impactan de lleno partiéndonos en dos el corazón.

Las noches de tormenta el hombre se siente pequeño e insignificante. A veces se esconde debajo del escritorio o debajo de sus sabanas y espera con los ojos muy cerrados a que pase el peligro. Quizás en ese sentido, no hayamos perdido del todo ese instinto natural que caracteriza a los animales. Ese instinto de supervivencia. El hombre moderno vive perdido, como ya escribí en entradas anteriores, perdidas en su propia oscuridad, perdido en su pobre decadencia, perdido y abrigado por los miedos que lo acurrucan por las noches y le cantan nanas de temor en el oído, tan dulces que cualquiera las abrazaría con entusiasmo, que cualquiera las desearía sin dudarlo.

Yo como todos, tengo miedos en estas noches de tormenta. No a los rayos, ni al azote de las aguas. Afortunadamente, y de momento, en estas latitudes no debemos de temer en exceso a esos desastres atmosféricos. Pero eso no quiere decir que la propia negrura de la noche, que el propio azote de la lluvia, que el silencio interrumpido por los sollozos del miedo no traigan a mi memoria viejos miedos que creía olvidados. Miedos que hablaban de fracaso, miedos que hablaban de desesperanza y de temor. Miedos que hablaban de lo profundo de mi memoria.

Una canción que me gusta muchísimo reza: "No confundas tu presente con la oscuridad de tu pasado". Mas o menos dice así. Y es que en las noches de oscuridad, cuando la tormenta nos azota aunque no notemos caer las gotas contra nuestra piel, aunque no sintamos el poder del viento azotando nuestro pelo, nuestros miedos mas profundos salen a la luz. No les prestéis mucha atención, intentad no prestar atención a los truenos que resuenan dentro de tu cabeza. Solo déjate cobijar por el arrullo del sueño y que esta tormenta pase, que vaya junto a los miedos del pasado. Y veamos que nos depara el nuevo amanecer, aunque esa, esa sea otra historia.

jueves, 31 de mayo de 2012

Bleach y un amigo

Este temazo me trae a la memoria cuando empece a leer Bleach por consejo de un amigo. Ya no veo a mi amigo, ni hablo con él prácticamente. Pero cada vez que oigo esta canción "Asterisk" que ahora han versionado SCANDAL, otro de mis grupos favoritos, no puedo de dejar de recordarlo con especial cariño. Ahí va, espero que os guste. Va dedicado a mi amigo, Somo.

Una vez al año

Semanas ocupadas estas en las que vivimos. De nuevo he tomado mi hábito de monje estudioso, espero que por última vez en mucho tiempo, y me he marchado a la biblioteca para hacer de ella mi hogar. Así que, como años anteriores las horas transcurren entre libros, apuntes, cafés y mucho mucho sueño. Es una tónica que me ha acompañado en los últimos años y que hasta ahora me ha dado un buen resultado. Esta vez voy con bastante retraso con respecto al plan que me había establecido, ya que son muchos y algunos muy graves los problemas que han arribado a las costas de mi vida en estos últimos meses. Sin embargo, haremos lo que buenamente podamos, con las pocas fuerzas que nos han dejado este curso tan largo y tan especialmente cruel.

Cada año por estas fechas, el cansancio, la soledad golpean con fuerza la determinación de todo buen estudiante que se precie de llamarse así. Y yo sufro como nunca los sin sabores del tiempo unidos a mi gruñoneria natural en tiempos una pequeña manía, hoy en día por desgracia bastante molesta y en aumento. Pero que puedes esperar cuando te esfuerzas al máximo que no acabar cada día cansado y desganado, y como consecuencia de esto, de un humor de perros y sin ninguna gana de aguantar al resto de la humanidad en general. Es por esta presión de los exámenes, por este cansancio acumulado, por el montón de factores que se ponen en marcha de repente y sin avisar, que uno puede mas que estar de capa caída en estos días en los que se retoma la dinámica de estudio, aunque renqueante por la ociosidad de los días pasados.

Si echo la mirada atrás, a estos últimos años, no puedo dejar de notar la misma dinámica, año tras año, llegado este mes. Será por los exámenes, sera por el cansancio, será por un todo. Y cada año, como salido de la nada, siempre encuentro un apoyo o una base que me hace salir del atolladero moral en el que me encuentro y logro de una forma sorprenderte hacer frente al duro mes que aun tengo por delante. El año pasado, me hallaba en la misma tesitura que me encuentro hoy y me decidí a devorar con placer uno de los libros que tenía pendiente de leer de mi librería.

Como ya dije hace muchas entradas...Un libro de Murakami me salvó la vida. En un momento oscuro y penosos de mi vida, me dio nuevas ilusiones y energías para salir del oscuro pozo en el que me encontraba en aquel entonces y afrontar los múltiples problemas, miedos y temores que se acumulaban a mi alrededor y que estaban empeñados en llevarme al completo fracaso y a la autodestrucción. Desde entonces he ido atesorando libros de este autor en mi casa, pero no los he leído. Fue tanta la impresión que me causo este primer libro que los voy amontonando en la estantería hasta que llega el momento preciso de leerlos.

El año pasado por estas fechas fue uno de esos momentos. Cada año, solo con 365 días aproximadamente, de diferencia, emprendo la lectura de otro libro de Murakami. En esta ocasión, empecé el 3º. No todos los libros me han impactado como el primero, algunos lo han hecho de otra formas, alguno me ha gustado mas que otro, pero con Murakami me pasa algo extraño y es que cada vez que termino uno de sus libros, tengo un estallar de emociones dentro de mí. Y siempre, y no me preguntéis porque, acabo saboreando de una forma diferente la vida, los exámenes, e incluso la vida.

No se porque será, pero ahora mismo tengo entre mis manos otro libro de Murakami, este será el 4º y como ya hace mas de un año que terminé el anterior, voy a embarcarme en su lectura, como si fuera un viejo cansado de la vida que cada año acude a la fuente de la juventud en busca de un poco mas de la esencia de la vida. Como un viejo que debe recordar porque esta luchando. Espero que este sea tan bueno como los anteriores, o al menos si es la mitad merecerá ya la pena. Pero esa...esa es otra historia.